Ayer me invitaron a dar un curso gratuito de Análisis Fundamental con Sergio Mercader de Venecia.
Al principio estaba algo reacio y con pocas ganas por dos motivos:
Por ser gratuito. Aunque veas todo el contenido que doy gratis en podcast y newsletter, la verdad es que me gusta cobrar hasta por dar los buenos días.
Luego por la alarma que me hacía el recordatorio, sonó quince minutos antes del inicio, justo cuando estaba con un Mojito, los pies en la piscina, el Mac en las rodillas y a la sombra. Me dio pereza levantarme… pero mereció la pena.
Empecé el webinar con tres temas:
Qué he conseguido invirtiendo.
Qué se consigue invirtiendo.
Qué conseguirás invirtiendo.
Les conté que no pago por páginas de análisis, que no leo noticias, que evito seguir la macroeconomía al día. Que tengo acceso a Bloomberg —una plataforma de 20K al año— y hace años que perdí las contraseñas… y me da pereza recuperarlas.
Expliqué por qué me hice rico mirando los ingresos, por qué me aportó tanto estudiar la evolución de los flujos de caja, cómo podrías comprar la casa de tus sueños gracias a entender la recompra de acciones, la directiva y el capital intensivo, y cómo interpretar márgenes y ventajas competitivas me hizo libre.
Soltaba frases y veía caras raras:
Que no descuento flujos de caja.
Que en según qué compañías el PER no tiene sentido.
Que compro más lo que sube que lo que baja… aunque compro cuando todos venden.
Cuando terminé: +100 oyentes nuevos en el podcast, varias sesiones 1 a 1 agendadas, y decenas de mensajes en WhatsApp diciendo:
“Esto es justo lo que buscaba. Lo que necesitaba.”
Sólo hablando rarezas, en un mundo en el que lo común no funciona, en el que la mayoría pierde dinero.
Hoy escribo desde el mismo lugar, bajo la misma sombra, con un Mojito y los pies en la piscina.
¿Cuánto cuesta este momento?
¿Cuánto pagarías por estar bien?
Aquí un billete de ida.El destino lo pones tu.
“La verdadera riqueza es poder decidir dónde y cómo pasa un martes cualquiera.”