Alguna vez me habrás escuchado decir que yo no puedo arruinarme nunca. Y siempre me salta alguien y me dice:
«Tu no sabes las vueltas que da la vida»
Pero no me lo dice un millonario respetado.
Me lo suele decir siempre un tipo, con el pie apoyado en el bordillo bajo de una barra de bar. Con un palillo con el que se repasa los dientes. Mirando la tele y diciendo:
«Y el hijo de xxx ese…»
o frases como:
«Es que Arbeloa no sabe, en el Madrid siempre ha funcionado un 4 4 3, parece que no sabe el muchacho»
El día que aprendí a montar en bici me di cuenta de que nunca se me olvidaría montar en bici.
Lo mismo que me sucedió cuando entendí el algoritmo de nadar o de caminar.
Ahora es cuando el tipo del bar me diría:
«Y si te haces una lesión irreversible»
Y entonces entiendes la situación de cada uno, los que se quejan, los que votan para que les cambie su situación, los que controlan al jefe a través de un sindicato y los que forman parte de los financiados de un país.
Yo claro que puedo arruinarme, forma parte del mapa, pero lo importante es saber que vas hacer después.
Rápidamente en Discord colgaron libros sobre como hacerte rico, personas que piensan en salir de su situación actual y dar el paso a facturar y facturar cada mes.
Un tipo entiende que todo el mundo lleva móvil en el bolsillo y crea Tinder.
Un hombre pregunta a los negocios: ¿Necesitas algo de papelería?
En menos de un año varias furgonetas por toda Andalucía distribuyendo materiales de imprenta.
Aquí te dejo un capítulo hablando sobre qué haría si me arruinara HOY.
Aquí te dejo la entrada al Círculo Privado donde podrás multiplicar el dinero que ganes
«Mírate, mírame.
Mi límite es el cielo»